Entre bosques y pastos siempre verdes, en las laderas que rodean Albiztur, originales formaciones rocosas de origen kárstico afloran del subsuelo para salpicar el paisaje con manchas blancas que parecen inventadas por el pincel de un genial pintor. Estamos muy cerca del centro geográfico de Gipuzkoa, en el valle de Salubita, donde el paso del tiempo y el vertiginoso descenso del río Igaran, un afluente del Oria, han esculpido la tierra a su antojo. Este es un territorio mágico; un lugar con carácter del que surgen sólidas montañas, como la de Ernio, una emblemática atalaya sembrada de cruces desde la que se domina toda la comarca.
| Provincia: | Gipuzkoa |
|---|---|
| Dificultad: | Fácil |
| Modo: | A pie |
| Temporada: | Invierno |
| Duración: | 1h 15min |
| Distancia: | 4,80 km |
Cada fin de semana los pucheros de los restaurantes de Albiztur son un reclamo irresistible para numerosos visitantes. Llegada del continente americano en el siglo XVI, la alubia negra, conocida aquí como alubia de Tolosa, es la especialidad gastronómica principal y su degustación con sus sacramentos es la guinda perfecta para la excursión que se plantea. Con el fin de abrir el apetito, comenzamos a caminar por la carretera que se escapa de la plaza de Albiztur en paralelo a una moderna urbanización.
Enseguida, siguiendo la señalización vertical y la pintura amarilla y blanca del sendero local GI 13, nos desviamos a la derecha para adentrarnos en un hermoso bosque. Avanzamos por un sendero que pronto empieza a ganar altura. En breve, aparecen piedras de lo que fue en otro tiempo el camino que unió dos puntos de gran valor religioso: Javier y Loiola. Pronto surge una pista hormigonada que debemos cruzar y continuamos por un claro del bosque que asciende decididamente a la carretera que sube a Bidania.
Caminamos unos pocos metros sobre el asfalto y giramos bruscamente a la derecha. Superamos una valla, seguimos ganando altura y pasamos junto a un par de bordas. Sin pérdida, llegamos a un túnel vegetal que discurre en paralelo a una empalizada. En el kilómetro 2,44 un sendero surge por la izquierda para continuar el ascenso, pero optamos por seguir en paralelo al cercado. Enseguida, el camino cae decididamente por la izquierda y llegamos a una intersección en la que tomamos la vía de la derecha, que desciende en un evidente zigzag.
Llegamos a un gran cruce en mitad del bosque. El GR 21 corta nuestro camino. Por la derecha una caída vertiginosa baja a Albiztur directamente. Seguimos de frente para suavizar el descenso. Pasamos junto a varios caseríos aprovechando la pista hormigonada que surge de ellos para regresar al punto de inicio de la excursión sin que sufran nuestras rodillas. Antes de buscar un restaurante donde disfrutar de una buena alubiada, un breve paseo por el pueblo nos descubre la iglesia parroquial de la Asunción, del siglo XVII, y el lavadero, de 1863, ubicado frente al antiguo hospital de peregrinos.